miércoles, 5 de junio de 2013

EL BOOM DEL CERTIFICADO ENERGETICO CREA UN PEQUEÑO CAOS

Desde hace unas semanas, y a partir del fin de la moratoria para disponer del Certificado Energético que todos ya conocemos, estamos asistiendo a una explosión de creación de plataformas web que ofrecen los servicios de técnicos habilitados para realizar el Certificado Energético.
Mi opinión al respecto es que se los sistemas que utilizan pujas está haciendo un flaco favor a todas las partes (cliente, técnico y administración) y a los principios para los que se creó el Certificado Energético:
-El cliente termina de reafirmarse en lo que temía : Su imágen del Certificado Energético es que se trata de un sacacuartos más, que se ha sacado de la manga el gobierno de turno.
-El técnico empieza una carrera sin sentido hacia una bajada de precios sin fin, creando ansiedad y frustración. Una vez fijado un precio irrisorio, tenderá a pensar: para lo que me pagan, lo hago de cualquier manera...porque realmente ha devaluado su actividad.
-La administración (en este caso Europa, porque llegamos los últimos, y la aplicamos en el peor momento) no consigue los objetivos que persigue, porque al Certificado no se le da el verdadero significado y valor que debería.
Al final parece que se lleva el trabajo la persona que de menos valor al mismo, o que se denigre más. Esto hace pasar de la sana competencia a una devaluación del trabajo, que inicialmente perseguía un fin muy importante: Promocionar la rehabilitación energética, el consumo responsable con el ahorro, la eficiencia y el uso de energías renovables. Para mi el Certificado Energético debería ser una herramienta para fomentar estos aspectos tan importantes, que entre otras cosas disminuirán nuestra dependencia energética del exterior, supondrían un ahorro para el cliente, y contribuirían a la reducción de emisiones, que parece que aqui es lo menos importante, aunque para mi es una de las cosas que más me motiva: Poner mi granito de arena en algo en lo que creo.
Es responsabilidad de Administraciones y Técnicos, utilizar de forma didáctica el Certificado, para hacer ver al cliente la verdadera importancia que tiene, y que no parezca un mero trámite y gasto más. En ese sentido creo que hubiera sido bueno hacer una tarifa fija según tipología y metros cuadrados, ya que la libre competencia lleva, por lo que se ha visto hace tiempo, a una devaluación del ejercicio profesional y todo lo que ello implica.
Por otra parte asistimos a la encarnizada batalla entre Arquitectos de una parte y de Ingenieros por otra. Los primeros ven este nicho de mercado como propio, y los segundos creen que los primeros no entienden de instalaciones. Se reanudan los conflictos (tradicionales, históricos e irremediables por otra parte) de competencias entre técnicos. 
Realmente de esta polémica me quedo con el sentido común. A mi parecer, Técnico habilitado debería entenderse como aquel que tiene la titulación habilitante, pero que necesariamente debería poder acreditar tres cosas fundamentales:
-Experiencia en todos los aspectos que requiere el Certificado Energético.
-Formación intensiva en Ahorro y eficiencia, energías renovables y construcción.
-Profesionalidad y buena praxis. Hay que dedicar al trabajo el tiempo y medios que requiera.
Un arquitecto puede no haber tocado instalaciones en su vida, y un Ingeniero puede no tener ni idea de tipologías constructivas. Podría haber sido interesante en este caso, que ambos certificaran. Por otra parte, el tercer aspecto, la profesionalidad y buena praxis se espera siempre de un técnico, que debería seguir su código deontológico.
 
CERTIFICADO ENERGETICO MALAGA

674 096 826